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El Islam y los requerimientos de la vida contemporánea

El Islam y los requerimientos de la vida contemporánea (I)



Los musulmanes creen que las religiones celestiales abrogan cada una a la anterior (en lo que a normas se refiere, no a principios). Esto ocurre con todas ellas excepto con la Shari’ah o legislación islámica, la cual abrogó a todas las anteriores y como sello de la revelación, nunca será abrogada.

Es claro que entre las causas que influyen para la abrogación de las leyes, están las nuevas exigencias de la época. Al renovarse los requerimientos, surge la necesidad del envío de un Mensajero portador de una nueva legislación que abarque las nuevas circunstancias y exigencias. ¿Acaso el desarrollo de la civilización y la transformación de sus recursos se detuvo después del envío del Profeta del Islam?. ¿Acaso los grandes cambios que después se dieron en los diferentes ámbitos de la vida -especialmente en la época contemporánea.- no revelan la necesidad de abrogar las leyes islámicas que fueron adecuadas para las circunstancias de un tiempo en particular?.

Entonces, ¿cómo se entiende el concepto de «sello de las legislaciones y de los mensajeros»?. ¿Cómo es posible que «lo lícito de Muhammad(ByP) sea lícito hasta el día de la resurrección, y lo prohibido para él sea prohibido hasta el día de la resurrección»?.

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Como respuesta a estos interrogantes, decimos que: Si el principal factor para la abrogación de las leyes celestiales, fuera la continua renovación de las circunstancias de la vida, entonces ésto también le acontecería a la Shari’ah islámica…,pero la realidad aclara en gran forma esta cuestión.

Civilización y cultura no es sólo la transformación en pro de satisfacer las diversas necesidades de la humanidad, las cuales resultan del esfuerzo y energía invertidos para la explotación de los recursos naturales. Tampoco la Shari’ah islámica o las demás religiones celestiales en general plantean la oposición a tal cosa, de forma que los creyentes se vean obligados a rever y cambiar sus posturas respecto a la religión.

Según esto, la abrogación acontecida sobre las leyes divinas se basarían en causas más precisas y profundas que eso.

La humanidad ha pasado por períodos y etapas de transformación espiritual y cultural, así como por etapas de civilización y progreso material. Es obvio que en los primeros períodos no estaba preparada para recibir el régimen divino en forma completa, a causa de su inmadurez y falta de desarrollo intelectual. Los profetas aparecían y las leyes llegaban en forma paulatina, para que el ser humano llegue con ellas gradualmente a la perfección viable para él.

Cuando el ser humano llegó a un relativo nivel de desarrollo y madurez y perfeccionamiento intelectual, Allah, Glorificado Sea, envió a su Profeta Muhammad(ByP) con la Shari’ah a modo de sello de las anteriores, con normas que abarcan métodos generales y amplios lineamientos para administrar los asuntos de la sociedad islámica.

Es posible que la persona musulmana deduzca de esos lineamientos generales y eternas instrucciones, las soluciones que abarquen a las cuestiones de eterna y constante transformación. En tal caso no necesitaría de nuevas leyes divinas o terrenales después de eso.

Algo que comprueba lo que mencionamos acerca de la falta de desarrollo intelectual del ser humano antes de la revelación del sello de la profecía, son las tergiversaciones efectuadas en los libros de los profetas anteriores, ya que ello implica la falta de capacidad y de preocupación de las comunidades anteriores para preservar sus libros sagrados, mientras que es manifiesta la preocupación de los musulmanes desde que fue revelado el Corán, en protegerlo del accionar de los tergiversadores y falsarios. Dice Allah en el Corán: «»Ciertamente que nosotros hemos hecho descender el Mensaje… y asimismo nosotros somos sus custodios».[1]

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